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Alicia Sornosa: "El mundo es un lugar muchísimo más sencillo y fácil de lo que parece para una mujer"

La periodista y aventurera explicó en ‘Las Juntaletras’, la serie de Femenino Singular con Lourdes Esparza, su vuelta al mundo en moto, su última expedición y cómo afrontar los riesgos de viajar sola

Natalia Freire1245 palabras

Alicia Sornosa lleva más de 15 años recorriendo el mundo sobre dos ruedas. Periodista especializada en motor, viajera y motoviajera, como le gusta definirse, ha visitado más de 65 países y se convirtió en 2011 en la primera mujer europea de habla hispana de este siglo en dar la vuelta al mundo en moto . Una aventura que comenzó a los 37 años y que cambió su manera de entender los viajes, las personas y el mundo.

En una nueva entrega de ‘Las Juntaletras’, la serie de Femenino Singular de Radio MARCA conducida por Lourdes Esparza, Alicia Sornosa compartió su experiencia y reflexionó sobre los retos que todavía afrontan las mujeres en espacios tradicionalmente masculinizados. Autora de 360 grados. Una mujer, una moto y el mundo (2017) y Toda aventura comienza con un sí (2021), la periodista continúa preparando nuevas expediciones y un libro sobre su última aventura.

Su gran aventura comenzó en septiembre de 2011, en un momento complicado laboralmente en España. Trabajaba como periodista freelance y decidió aprovechar las circunstancias para emprender un viaje que se prolongó hasta mediados de 2013, con una parada en España antes de continuar hacia Japón. En total, fueron casi dos años de viaje , a los que después se sumaron nuevas expediciones de seis meses, tres meses o varias semanas.

Desde entonces, la moto se ha convertido en mucho más que un medio de transporte. Para Alicia Sornosa , conducir permite desconectar de los problemas cotidianos y concentrarse en el presente, en una experiencia en la que intervienen todos los sentidos. Los olores, la temperatura, la humedad o la sensación del aire forman parte de una manera de viajar que considera especialmente enriquecedora.

La periodista explicó que los primeros días de una ruta pueden resultar físicamente duros, especialmente cuando se acumulan muchas horas sobre la moto. Sin embargo, el cuerpo termina adaptándose y la experiencia compensa el esfuerzo. La concentración necesaria para conducir le permite incluso olvidarse de dolores y preocupaciones.

Viajar para conocer el mundo, no sólo para recorrerlo

Uno de los aspectos que distingue las aventuras de Alicia Sornosa es su interés por comprender los lugares que visita y observar cómo evolucionan . Su último viaje por la Amazonía es un ejemplo de ello. La aventurera recorrió entre 7.000 y 8.000 kilómetros desde Lima, de los cuales unos 1.400 transcurrieron por pistas de tierra , con el objetivo de conocer de primera mano una región en transformación.

Durante la expedición quiso comprobar cómo cambia la vida de las comunidades cuando los caminos de tierra se convierten en carreteras asfaltadas. "Quería ver un poco cómo era la vida o cómo cambia la vida de las personas cuando viven al lado de un camino de tierra y cuando ese camino de tierra se transforma en un camino de asfalto". La transformación facilita el acceso a productos, comunicaciones y servicios sanitarios, aunque también convive con la degradación medioambiental de una región amenazada por los incendios y la expansión de la ganadería.

Durante el recorrido observó cómo el polvo levantado por los camiones cubría la vegetación y alteraba el paisaje. Una experiencia que refleja su forma de viajar: conocer los lugares sobre el terreno, observar y tratar de comprender lo que sucede.

Su mirada va más allá de la aventura individual. Para ella, viajar implica acercarse a la realidad de las personas que viven en cada territorio y comprender sus necesidades, incluso cuando estas no coinciden con las expectativas de quienes recorren esos lugares por placer.

La intuición como herramienta de seguridad

Viajar sola siendo mujer también implica afrontar situaciones incómodas o potencialmente peligrosas. Sornosa reconoció que ha vivido episodios desagradables . "Si te dijera que no, mentiría", reconoció al recordar si alguna vez se había sentido amenazada durante sus viajes. Durante su vuelta al mundo, en 2011, se encontraba en Egipto cuando la situación social comenzaba a complicarse. Allí tuvo que enfrentarse a comportamientos irrespetuosos mientras viajaba con su equipamiento de moto. "Me tuve que comprar un pañuelo porque es que me tocaban hasta el cuello". También le molestó que algunos hombres se dirigieran a otras personas en lugar de hablar directamente con ella.

La India fue escenario de otra situación incómoda. Tras pasar varias semanas organizando el envío de su moto a Australia, un hombre que conocía sus datos y el hotel donde se alojaba se presentó en su habitación con la excusa de ofrecerle un masaje ayurvédico . Alicia Sornosa había advertido previamente al personal de recepción y mantuvo la puerta abierta durante todo el encuentro. Rechazó las insinuaciones del visitante y evitó que la situación fuera a más.

De aquellas experiencias extrae una enseñanza: la necesidad de mantenerse alerta, establecer límites y confiar en las propias sensaciones. " La intuición y tener un poquito de vista te quita muchos problemas ". En su opinión, la vida cotidiana en las grandes ciudades puede llevarnos a desconectar de esa capacidad de observación: "Cuando voy de viaje hago clic y conecto la intuición".

Sin embargo, quiso matizar esa percepción y desmontar la idea de que el mundo es necesariamente un lugar hostil para las viajeras: " El mundo es un lugar muchísimo más sencillo y fácil de lo que parece para una mujer ".

No obstante, sus experiencias también le han enseñado que los prejuicios sobre determinados territorios no siempre se corresponden con la realidad . En África, donde en ocasiones ha acampado sola, ha recibido ayuda de personas que se han acercado al verla en dificultades. En Sudán, mientras dormía en una tienda de campaña junto a un camino, escuchó un ruido que la asustó. Al salir con una linterna y un espray de pimienta, descubrió que se trataba de un rebaño de unos 300 camellos. El dueño se acercó hasta ella y terminó ofreciéndole una botella de agua.

Normas de seguridad para viajar sola

La periodista tiene una serie de medidas que aplica durante sus expediciones. Procura terminar la jornada unas dos horas antes de que anochezca, para conocer con luz el lugar al que llega, observar el barrio y decidir dónde alojarse. "Me gusta llegar a los sitios, a las ciudades o a los pueblos, ver en qué zona estoy, en qué barrio".

También procura ser discreta , dejar la moto en un lugar poco visible y evitar salir sola por la noche. Si le apetece tomar una cerveza, prefiere comprarla y beberla tranquilamente en el hotel. Son precauciones que considera fundamentales, especialmente cuando se viaja por lugares desconocidos.

Su conclusión es que el riesgo no depende únicamente del país en el que se encuentre, sino también de las circunstancias y de la capacidad para interpretar el entorno.

Las mujeres y el tiempo para emprender aventuras

Alicia Sornosa también habló de la escasa presencia femenina en el periodismo del motor y las dificultades para que más mujeres emprendan viajes de larga duración. Aunque cada vez hay más profesionales en el sector, considera que todavía queda camino por recorrer. "Creo que las mujeres todavía estamos muy ocupadas con las familias, con luchar en nuestro trabajo, tenemos menos tiempo libre, nos cargamos muchas responsabilidades encima y no tenemos la facilidad de los hombres de dejarlo todo y largarnos".

Su trayectoria demuestra que viajar sola siendo mujer puede implicar riesgos y situaciones difíciles, pero también que la prudencia, la observación y la confianza en una misma son herramientas esenciales para seguir descubriendo el mundo. Su siguiente destino es Argelia y, como en ocasiones anteriores, también tendrá carácter solidario.

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