Descubren señales cerebrales que podrían anticipar el Alzheimer hasta 15 años antes de los primeros síntomas
Gracias a una investigación de un grupo de expertos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford (Estados Unidos)

Un grupo de expertos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford (Estados Unidos) podría haber encontrado una nueva pista sobre el Alzheimer (EA). Los investigadores habrían usado una herramienta para poder saber si el cerebro da alguna pista acerca de la enfermedad, llegando a la conclusión de que podría darlas hasta 15 años antes de los síntomas del EA.
Así habrían dado los expertos con estas señales del cerebro que indicarían Alzheimer en los pacientes
Esta investigación podría haber dado con características de la función cerebral vinculadas al Alzheimer, justo antes de que las personas tengan pérdida de memoria. En este estudio compararon pacientes con una cognición muy buena hasta la vejez (conocidos como SuperAger ). Todo ello, para saber cuál es el punto final más preciso en el envejecimiento cognitivo.
Los investigadores desarrollaron el marco de aprendizaje automático Alzheimer’s Resilience-Vulnerability Connectome (ARC). Con este modelo usaron datos de resonancia magnética funcional en estado de reposo de 180 personas con una cognición muy buena hasta la vejez y otros 110 pacientes diagnosticados con EA, de al menos 75 años.
Además, los científicos comprobaron que también funcionaba correctamente con otro grupo independiente de 143 individuos. Posteriormente, aplicaron ARC para examinar lso cerebros de 818 personas en otra prueba, con personas más jóvenes y sin signos de deterioro cognitivo.
Al medir detalles relevantes de la función cerebral, el modelo identificó con éxito la posición de los participantes en un continuo que va desde SuperAger hasta el diagnóstico de EA, Mostrando un rendimiento parecido en otra prueba independiente de 497 personas.
En un tiempo entre 5 y 15 años, las personas con función cerebral parecidos a los de la EA mostraron un deterioro cognitivo más rápido , una mayor acumulación de beta-amiloide y mayor probabilidad de progresión a EA clínica.
“Estos hallazgos respaldan la utilidad potencial de esta herramienta para la estratificación temprana del riesgo entre adultos mayores cognitivamente sanos”, sentenciaron los expertos.






