Bajo el hielo ártico, existe un arma de combatir el cambio climático: el nitrógeno debajo del hielo que se derrite puede transformar equilibrios ecológicos globales
Los fundamentos de los modelos climáticos están a prueba

Una de las regiones más llamativas del planeta es el Ártico , donde las temperaturas bajo cero mantienen enormes extensiones de hielo y que el cambio climático lleva años transformando. Pero bajo ese hielo, en realidad, se esconde una de las armas más importantes para luchar contra ese cambio climático: el nitrógeno , cuyo papel es ideal para transformar los equilibrios ecológicos globales.
Los expertos consideran que el océano Ártico es una especie de laboratorio con una riqueza importante. Pero en las últimas décadas, el deshielo se ha acelerado y, a medida que esto sucede, otras formas de vida y materiales salen a la luz y quedan al descubierto. Una de ellas son los diazotrofos , unos microorganismos que convierten el nitrógeno atmosférico en amonio.
El cambio climático y el papel de las algas
Lisa von Friesen , del Departamento de Biología de la Universidad de Copenhague, lideró un equipo de investigadores que encontraron recientemente datos que corroboran actividad bajo el hielo plurianual y que, por ejemplo, bacterias no cianobacterianas pueden prosperar a pesar de no encontrarse en aguas cálidas y cristalinas, también las oscuras y heladas aguas de la cuenca euroasiática.
Unos datos de 2025, publicados en Communications Earth & Environment, indicaron que se habían alcanzado 5,3 nanomoles de nitrógeno por litro al día , en cantidades similares a los hallados en aguas templadas, y que confirmaron que hay una alta actividad microbiana debajo del hielo.
Esto hace crecer las algas, que absorben el dióxido de carbono atmosférico y esto repercute directamente en forma de regulador del clima global. Sin embargo, los expertos consideran que el deshielo acelerado ha alterado esto, modificando las masas de agua y la disponibilidad de los nutrientes .
Ahora, el objetivo es entender mejor cómo la relación entre microorganismos, hielo y clima puede ayudar a comprender las consecuencias del calentamiento global y cómo este altera la vida en el planeta.





