Albino, albañil boliviano en España: "Aquí gano 1.400 euros y en mi país ganaba 400 por las mismas horas de trabajo"
El trabajador lleva seis años en España y explica las diferencias que ha encontrado entre trabajar en la construcción en ambos países

Albino es un albañil de origen boliviano que lleva seis años trabajando en España y que ha contado su experiencia laboral en una entrevista en el canal de YouTube de Adrián G. Martín . El trabajador compara las condiciones del oficio en ambos países y pone el foco especialmente en una diferencia: el salario .
" En España un albañil gana unos 1.300-1.400 euros y en Bolivia puedes ganar unos 400. A nivel de horas, se trabaja lo mismo, ocho horas", explica Albino durante la entrevista. Una diferencia que, según su experiencia, supone cobrar en España más de tres veces lo que podría percibir realizando el mismo trabajo en su país de origen.
Albino comenzó a trabajar en la construcción en Bolivia cuando tenía 25 años. Ahora, con 42, asegura que lleva "casi media vida" dedicado a la albañilería . Su llegada al mercado laboral español se produjo gracias a un familiar: "Me recomendó mi familia, uno de mis primos que era albañil. Y me llevó a trabajar".
El trabajador reconoce que sus comienzos no fueron sencillos. "Al principio no sabía poner un ladrillo del todo bien, pero luego mi primo me enseñó la técnica aquí", relata. Actualmente trabaja como oficial primero y se dedica a la gestión de obra.
Las diferencias entre trabajar en España y Bolivia
El salario no es la única diferencia que destaca Albino. También llama la atención sobre los materiales que se utilizan en las obras españolas, que considera mejores y más variados que los que conocía en Bolivia. "La diferencia está en los materiales . Aquí son mejores", asegura. Como ejemplo, explica que en Bolivia "solo hay una clase de yeso" mientras que en España existen diferentes tipos. Lo mismo sucede, según su experiencia, con el cemento, además de la disponibilidad de morteros.
Pese a las dificultades y a la exigencia física del trabajo, Albino asegura que disfruta de su profesión. "Me gusta casi todo, el yeso o el ladrillo sobre todo", explica. Y hay una parte del oficio que destaca especialmente: "Lo que más me gusta es el hecho de construir algo con mis manos ".
Un sector con falta de trabajadores
El testimonio de Albino se produce además en un momento en el que la construcción española afronta un importante problema de relevo generacional . Aproximadamente uno de cada cuatro albañiles en España es inmigrante y solo alrededor del 5% tiene menos de 30 años.
El caso de Albino refleja así una realidad cada vez más habitual en determinados oficios: trabajadores extranjeros que llegan a España atraídos por unas condiciones económicas que, aunque no consideran especialmente altas, son sensiblemente mejores que las que tendrían en sus países de origen.






