Un estudio americano analiza el impacto del cambio de hora: “El gasto diario por persona desciende un 3,5%”
La hostelería, las tiendas de barrio y el ocio al aire libre, los negocios más expuestos a la pérdida de horas de luz

Los relojes se retrasarán una hora el próximo domingo 25 de octubre , cuando España vuelva al horario de invierno . El ajuste no solo adelanta el anochecer: también puede pasar factura a la caja de muchos pequeños negocios.
Así lo sugiere un estudio del JPMorgan Chase Institut e en Estados Unidos , que analizó el gasto con tarjeta a raíz de los cambios de hora. Según sus datos, el gasto diario por persona bajó en torno a un 3,5% durante el mes siguiente al paso al horario de invierno.
El informe, titulado Shedding Light on Daylight Saving Time, observó que en Los Ángeles el final del horario de verano coincidió con un descenso del gasto , sobre todo en la compra de bienes. La alimentación fue de las partidas más castigadas, con una caída cercana al 6%. El combustible, la ropa y otros comercios minoristas retrocedieron más de un 4,5%, mientras que en restaurantes la variación fue menor.
Para autónomos y pymes , que suelen trabajar con márgenes estrechos, estas cifras no son una anécdota. Las actividades más expuestas a la pérdida de luz son la hostelería , las tiendas de barrio y los negocios ligados al ocio al aire libre , aunque el impacto variará según la ubicación del local, su horario, lo que vende y las costumbres de su clientela.
Menos concentración en el trabajo
El cambio de hora también puede afectar al rendimiento . Un informe de OBS Business School, actualizado en enero de 2025, recoge que el organismo puede tardar entre tres y cuatro días en adaptarse.
Una encuesta de la consultora Hays a más de 1.600 trabajadores españoles , publicada en marzo de 2026, va en la misma línea : el 28% admite que le cuesta más concentrarse tras el ajuste y un 22% se siente algo menos productivo. En total, la mitad nota algún efecto negativo en su desempeño los primeros días.
Además, Alfonso Jiménez, socio director de la consultora, defiende que, antes de discutir qué horario conviene más, hay que abordar las jornadas laborales prolongadas y la cultura del presencialismo, una reflexión útil para las pequeñas empresas.







