Walter E. Williams, economista: "Es robo, hurto e injusticia confiscar la propiedad de una persona y dársela a otra a la que no pertenece"
Este académico estadounidense era un fiel defensor de la propiedad privada

España está sumida en el desorden en cuanto a viviendas se refiere. La población sólo encuentra negativas cuando se trata de alquilar o adquirir una propiedad y la solución, según los economistas, no es sencilla. Cada partido político presenta diferentes modelos de cara a las elecciones del 29N. Sin embargo, este tema y sus derivados se han tratado con asiduidad en el pasado.
Walter Edward Williams , economista y académico estadounidense, fue un gran defensor de la libertad, los derechos y la justicia de los estadounidenses. Entre sus citas más destacadas, hay varias sobre la propiedad privada y las obligaciones del Estado. Y es que, para el pensador norteamericano, se le dan responsabilidades a los ciudadanos que no deberían corresponderles.
La visión de Walter E. Williams sobre la propiedad privada y el derecho
“No tenemos un derecho natural de tomar la propiedad de una persona para dársela a otra; por lo tanto, no podemos delegar legítimamente tal autoridad al gobierno” , apuntó Williams en una de sus obras. Por otro lado, defendió que “por muy digna que sea la causa, es robo, hurto e injusticia confiscar la propiedad de una persona y dársela a otra a la que no pertenece”.
Otra de sus reflexiones al respecto dice: “El acto de meterse las manos en los bolsillos para ayudar a un prójimo necesitado es digno de elogio y alabanza. Meterse en el bolsillo de otro es despreciable” . Y, por último, en otro estudio reconoció que “si una persona tiene derecho a algo que no ha ganado , necesariamente requiere que otra persona no tenga derecho a algo que sí ha ganado”.
Es decir, la idea de Walter E. Williams es clara: que un ciudadano tenga derecho a una vivienda no quiere decir que esa propiedad se obtenga de la población que ya lo había conseguido. Williams siempre defendió que el ejercicio de un derecho por parte de una persona no disminuye el de otra.




