Carlos I debuta en el mercado del whisky con un Single Malt envejecido en botas históricas de Jerez
La marca de Osborne amplía su catálogo con un whisky elaborado con malta 100% española de cebada y una doble maduración de seis años en botas vinculadas a tres soleras emblemáticas de la casa

Carlos I, la marca de brandy de Jerez Solera Gran Reserva de Osborne, se adentra por primera vez en la categoría del whisky con el lanzamiento de Carlos I Single Malt Whisky, una nueva referencia que combina la tradición de este destilado con la experiencia de la compañía en la crianza de vinos y brandies de Jerez. Elaborado con malta 100% española de cebada, el producto reivindica el papel de la madera y el patrimonio enológico jerezano en la construcción de su perfil aromático.
La principal singularidad de esta nueva creación reside en su proceso de doble envejecimiento, que se prolonga durante seis años y combina dos métodos de crianza. El whisky pasa sus primeros cuatro años en botas de alrededor de 70 años de antigüedad que contuvieron vinos de Jerez Oloroso y Amontillado y, posteriormente, brandy Carlos I. La maduración se completa durante otros dos años en botas históricas vinculadas a las soleras de Amontillado 51-1ª y Oloroso Sibarita, mediante el sistema tradicional de criaderas y solera.
Este proceso permite trasladar al destilado parte de la identidad de las botas que han albergado durante décadas vinos y brandies de Osborne. La madera aporta matices de vainilla, especias y dulzor, mientras que la segunda fase de crianza contribuye a desarrollar notas afrutadas y de frutos secos, con una mayor complejidad aromática.
Seis años de crianza con la huella de Jerez
La elaboración comienza con malta de cebada española, que se muele en Granada y se mezcla con agua procedente del deshielo de Sierra Nevada. El mosto resultante fermenta antes de someterse a una doble destilación en alambiques de cobre. A continuación, el destilado se traslada a las bodegas de Osborne, en El Puerto de Santa María, donde comienza su proceso de envejecimiento.
La selección de las botas constituye uno de los elementos centrales del proyecto. La compañía cuenta con una colección de soleras históricas que ha conservado a lo largo de generaciones y que incluye vinos viejos y brandies prémium, algunas de cuyas referencias superan los 30 o 40 años de vejez.
Marcos Alguacil, Master Blender y enólogo de Osborne, ha sido el responsable de desarrollar el nuevo whisky. " Cada bota cuenta una historia. Al envejecer nuestro destilado primero en botas de Brandy de Jerez Carlos I y luego en las exclusivas botas de Osborne VORS, nuestro whisky Carlos I ofrece una experiencia de cata única, que refleja generaciones de artesanía e historia de la región de Jerez ", explica.
Marcos lguacil subraya que su objetivo era crear una referencia con personalidad propia: " No buscaba repetir lo ya hecho. Quería crear algo que dejara huella. Por eso elegí las botas más legendarias de Jerez: para que este whisky no solo se bebiera, sino que se recordara ".
Un perfil aromático marcado por los vinos de Jerez
Carlos I Single Malt Whisky presenta un color ámbar dorado con reflejos miel. En nariz destacan las ciruelas pasas, las frutas confitadas, el chocolate y las notas de madera. En boca ofrece un cuerpo medio y una textura suave y equilibrada, con matices especiados, frutos secos y fruta madura. Su final es largo y persistente, con una presencia destacada de los aromas procedentes de su crianza en botas de Jerez. Durante la degustación también aparecen recuerdos de nueces, avellanas y sutiles notas balsámicas.
El lanzamiento se enmarca en la categoría de los whiskies Non-Age Statement (NAS), referencias que no indican una edad concreta en la etiqueta y en las que la selección de barricas, el perfil sensorial y el criterio del maestro destilador adquieren especial relevancia.
Con esta incorporación, Osborne amplía el universo de Carlos I más allá del brandy y lleva su experiencia en el envejecimiento a una nueva categoría. La propuesta se apoya en la combinación de malta española, destilación tradicional y soleras históricas para establecer un vínculo entre la cultura del whisky y la tradición bodeguera de Jerez.




