Cocer huevos desde agua fría no es igual a cuando el agua ya hierve: cuál es la diferencia
La forma de cocción y los pros y contras de cada estilo

E l huevo es uno de esos productos estrella en el debate diario sobre si e s bueno comerlo todos los días o saltarse varios para ingerirlos . Ha alcanzado discusiones históricas, pero teniéndolo como sujeto principal, hay otro debate en torno a esta figura. La forma de cocción. Desde el origen, o sea, desde agua fría o ya cuando ésta se encuentra hirviendo.
Hay una serie de factores que influyen para identificar las diferencias. Como, por ejemplo , la textura de la clara y la yema, el punto de cocción, y la 'simpleza' de si es fácil o no pelarlos.
Si se introduce el huevo directamente en agua hirviendo el tiempo de cocción empieza de manera mucho más clara. Se puede controlar mejor si cabe cómo se quiere la yema: líquida, cremosa o cuajada. Porque de esa manera, la yema empieza a coagular rápidamente.
En ese caso, si después los huevos se pasan directamente a un bol con agua y hielo provoca que el contraste térmico corte la cocción y ayuda a separar mejor la membrana interna de la cáscara.
Respecto a introducir el huevo nada más poner el fuego estando el agua fría . El calentamiento es mucho más gradual, reduce el choque térmico y puede ser útil cuando te preocupa que la cáscara se rompa, pero tiene un inconveniente. Es más difícil controlar exactamente el tiempo de cocción.
Y es así porque cuando el agua llega a hervir, el interior lleva rato calentándose, de manera que el tiempo real de cocción es menos fácil de calcular.
El huevo duro bien cocido sin yema seca: tiempo perfecto
Ahora bien, para obtener un huevo duro bien cocido sin yema seca, una opción práctica es introducirlo con cuidado en agua ya hirviendo y contar aproximadamente entre 9 y 11 minutos, según el tamaño y el punto deseado . Y si se pretende que sea más cremoso, el tiempo se debe acortar.




