Robert Lustig, neuroendocrinólogo, sobre la fórmula para adelgazar: "El estrés nos controla porque comer es una forma de aliviar el dolor”
El profesional que la idea de que hay que hacer más ejercicio y comer menos no es cierta

Robert Lustig es un neuroendocrinólogo estadounidense que lleva años cuestionando algunas de las creencias más extendidas sobre la alimentación y el control del peso. Estudió bioquímica nutricional en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y ha centrado parte de su trabajo en analizar cómo influyen factores como el estrés, los hábitos alimentarios y el ejercicio físico en el organismo.
En una de sus intervenciones más recientes, ha abordado algunos de los mitos relacionados con la pérdida de peso y ha explicado por qué el nerviosismo y la angustia pueden tener un papel importante en la relación con la comida. Así lo ha expuesto durante una entrevista en el pódcast 'Decoded Genius'.
El estrés, la alimentación y el ejercicio físico, claves del peso
¿Depende el peso de consumir menos calorías de las que se queman? Durante años, esta ha sido una de las explicaciones más extendidas sobre el aumento y la pérdida de peso. Sin embargo , Lustig cuestiona que esta fórmula permita comprender por sí sola un proceso en el que intervienen diferentes mecanismos del organismo.
"Todo el mundo pensaba que se trataba de las calorías. En primer lugar, porque eso fue lo que nos dijeron. Eso fue lo que aprendimos. Yo también lo aprendí ", ha señalado.
Durante la conversación, el especialista también ha criticado que se responsabilice exclusivamente a las personas con obesidad de su situación , sin tener en cuenta otros factores que pueden intervenir.
" Si estás gordo, es culpa tuya. Culpar a la víctima. Se nos da muy bien hacerlo en nuestra sociedad", lamenta.
En este sentido, Lustig identifica tres grandes motivos que pueden impulsar a las personas a comer: " Hambre, recompensa y estrés ". Según explica, el hambre responde a una necesidad biológica, mientras que los otros dos factores pueden influir en la conducta alimentaria y en la relación que cada persona establece con la comida.
"El estrés nos controla porque comer es una forma de aliviar el dolor . Así es como aliviamos el dolor de nuestra vida, el sufrimiento emocional de vivir, de enfrentarnos a todas las dificultades que tenemos que afrontar los seres humanos en nuestro día a día", reflexiona.




