No tires el líquido de los garbanzos de bote: puede convertirse en una alternativa al huevo
El llamado ‘aquafaba’ tiene propiedades que permiten utilizarlo para preparar mayonesa, merengues y otras recetas

C ada vez que abrimos un bote de garbanzos es habitual escurrirlos y tirar directamente el líquido por el fregadero. Sin embargo, esa especie de agua que queda en la conserva puede tener una segunda vida en la cocina. Se conoce como aquafaba y puede utilizarse como sustituto del huevo en determinadas elaboraciones.
Su utilidad no es casualidad. Durante la cocción, parte de las proteínas, almidones, minerales y otros compuestos de los garbanzos pasan al agua. Al batirla, estos componentes ayudan a crear y mantener una espuma estable, unas propiedades que hacen que pueda utilizarse en recetas que tradicionalmente llevan huevo.
Una opción sencilla y saludable para preparar mayonesa
Una de sus aplicaciones más curiosas está precisamente en la mayonesa casera. El aquafaba permite elaborar una versión sin huevo y, por tanto, puede ser una alternativa especialmente interesante durante los meses de calor. Además, resulta apta para quienes siguen una alimentación vegana.
Para prepararla, el procedimiento es muy parecido al de una mayonesa tradicional: basta con sustituir el huevo por el líquido de los garbanzos y emulsionarlo con aceite y los ingredientes habituales . Como referencia, tres cucharadas de aquafaba equivalen aproximadamente a un huevo entero, mientras que dos cucharadas pueden sustituir a una clara.
Y no solo sirve para la mayonesa. Este líquido también puede utilizarse en otras preparaciones como merengues, bizcochos, hamburguesas vegetales o diferentes elaboraciones que necesitan un ingrediente que ayude a ligar y dar consistencia . Eso sí, el aquafaba no tiene el mismo valor nutricional que el huevo, por lo que hablamos de una sustitución culinaria, no nutricional.
Además, el líquido de las conservas de garbanzos es seguro para el consumo: normalmente contiene agua, sal y los componentes que han pasado de la legumbre durante la cocción . Algunas marcas incorporan también aditivos como ácido cítrico o EDTA, utilizados para evitar la oxidación y considerados seguros en las cantidades autorizadas.




