Europa prepara una reserva estratégica de tierras raras para dejar de depender de China y EEUU
El Parlamento Europeo reclama una agencia común para gestionar estos materiales esenciales para la industria

L a Unión Europea quiere reducir su dependencia de China y Estados Unidos en el acceso a las materias primas estratégicas que necesita para mantener su industria y su desarrollo tecnológico. El Parlamento Europeo ha aprobado una resolución que reclama la creación de reservas comunes de tierras raras, la coordinación de las compras entre los Estados miembros y la posibilidad de restringir determinadas exportaciones para evitar que recursos esenciales salgan del mercado comunitario. La iniciativa recibió 470 votos a favor, 83 en contra y 108 abstenciones durante el pleno celebrado en Estrasburgo.
La propuesta busca anticiparse a posibles interrupciones del suministro en un contexto de creciente tensión comercial y competencia geopolítica. Estos materiales son fundamentales para fabricar baterías, vehículos eléctricos, microchips, aerogeneradores y equipos de defensa. La elevada concentración de su producción y procesamiento en China convierte su disponibilidad en una cuestión estratégica para la economía europea.
Una agencia europea y 2.000 millones para asegurar el suministro
Una de las principales medidas planteadas por la Eurocámara es crear una agencia europea de materias primas críticas con financiación propia. Este organismo se encargaría de vigilar la evolución de los mercados, detectar posibles problemas de abastecimiento, coordinar las reservas estratégicas y facilitar compras conjuntas entre gobiernos y empresas. El objetivo es que los países europeos puedan actuar de forma coordinada cuando se produzcan restricciones comerciales o dificultades para conseguir determinados materiales.
El informe también plantea destinar 2.000 millones de euros a esta estrategia dentro de la propuesta presupuestaria de la UE para el periodo 2028-2034 . Los fondos servirían para respaldar proyectos relacionados con la extracción, el procesamiento y el reciclaje de materias primas esenciales, además de reforzar las cadenas de suministro europeas.
Otra de las propuestas consiste en permitir que la Comisión Europea restrinja, en determinadas circunstancias, la exportación de residuos y restos de materiales críticos, como los procedentes de imanes permanentes . De esta manera, la UE pretende recuperar recursos que todavía pueden reutilizarse y evitar que terminen fuera de sus fronteras cuando podrían servir para abastecer a su propia industria.
El ponente del informe, el eurodiputado socialdemócrata neerlandés Mohammed Chahim, advirtió de la importancia geopolítica de estos recursos : “Las materias primas críticas se han convertido en la moneda del poder geopolítico” . La iniciativa pretende reforzar la autonomía industrial y la seguridad económica de Europa, aunque las medidas propuestas deberán avanzar por los cauces institucionales correspondientes antes de convertirse en nuevas obligaciones.







