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Puertas que se cierran solas y golpes de madrugada: los problemas de una casa que parecen fenómenos paranormales

Detrás de estos 'fenómenos', que pueden parecer inexplicables, suelen esconderse problemas de aislamiento, corrientes de aire o defectos en las instalaciones de la vivienda

Javier Fernández Borrell977 palabras

Puertas que se cierran solas, golpes durante la noche y rincones donde nunca deja de hacer frío. Aunque estos 'fenómenos' puedan parecer inexplicables, desde el estudio DmasC Arquitectos recuerdan que casi siempre tienen una explicación constructiva y, en muchos casos, una solución. El estado del parque inmobiliario español contribuye a que se produzcan estos problemas: seis de cada diez personas mayores de 16 años viven en viviendas construidas entre 1961 y 2000, según un informe de EsadeEcPol con datos del INE. Además, la primera normativa que obligó a aislar fachadas y cubiertas no entró en vigor hasta 1980.

Uno de los fenómenos más habituales es el de las puertas que se cierran solas. Lejos de cualquier presencia sobrenatural, suele deberse a un problema de aplomado de las bisagras. Cuando estas no están perfectamente alineadas, algo frecuente en edificios que han sufrido asentamientos con el paso del tiempo, la puerta tiende a desplazarse por efecto de la gravedad. También pueden intervenir las corrientes de aire, provocadas al abrir una ventana o encender la campana extractora. Ajustar las bisagras y el marco, además de eliminar las entradas de aire, suele resolverlo.

Los golpes que se escuchan durante la noche también tienen una explicación. En muchos casos coinciden con el encendido o apagado de la calefacción y se producen por la dilatación y contracción de las tuberías de agua caliente. Cuando estas rozan con las abrazaderas o atraviesan paredes y forjados sin la protección adecuada, generan ruidos que pueden confundirse con golpes en los muros. Si aparecen al cerrar un grifo o cuando la lavadora interrumpe el suministro, podrían deberse al llamado golpe de ariete, una onda de presión que sacude las tuberías.

Otro de los supuestos fenómenos extraños son los pasos y crujidos que parecen recorrer el pasillo cuando no hay nadie. En este caso, el origen suele estar en los materiales de la vivienda. La madera de los suelos, las escaleras y las vigas absorbe y libera humedad, por lo que se dilata o contrae con los cambios de temperatura. Durante los meses fríos, cuando la calefacción reseca el ambiente, estos movimientos pueden intensificarse. Mantener una humedad ambiental estable y respetar las juntas de dilatación de la tarima ayuda a reducir los ruidos.

También hay viviendas con un rincón en el que parece imposible entrar en calor, aunque el termostato marque 21 grados. La causa suele ser un puente térmico, es decir, un punto de la construcción donde el aislamiento se interrumpe y permite que el calor escape. Puede ocurrir en pilares, cantos de forjados o cajas de persianas. Las rendijas de ventanas y persianas también pueden provocar silbidos y dejar entrar aire frío. No es un problema menor. Según Eurostat, el 27,3% de la población española mayor de 16 años aseguraba en 2023 que no podía mantener su vivienda suficientemente caliente durante el invierno , la quinta cifra más elevada de la Unión Europea.

Las manchas de humedad que desaparecen después de limpiarlas y vuelven a aparecer semanas más tarde son otro de los problemas habituales. En muchos casos se trata de moho provocado por la condensación: el vapor de agua generado al cocinar, ducharse, tender ropa en el interior o incluso respirar se deposita en las superficies más frías de la casa, donde encuentra las condiciones adecuadas para proliferar. Si la humedad aparece desde el suelo en una planta baja y deja un polvillo blanco, podría tratarse de capilaridad, un fenómeno por el que el agua del terreno asciende por los muros. Las cifras reflejan la dimensión del problema: el 23% de la población española vivía en 2023 en hogares con goteras, humedades o podredumbre, según el INE. Son once puntos más que en 2012 y una proporción muy superior a la media europea, situada en el 15,6%. Entre las medidas para prevenir estos problemas, los arquitectos recomiendan ventilar a diario, separar los muebles de las paredes exteriores y mejorar el aislamiento de la vivienda.

Otro misterio doméstico frecuente es el olor a alcantarilla que aparece en un baño o en una casa que lleva semanas cerrada. En este caso, el responsable suele ser el sifón, el pequeño depósito de agua situado bajo los desagües que impide que los gases de la red de saneamiento entren en la vivienda. Cuando un lavabo o una ducha permanecen mucho tiempo sin utilizarse, el agua puede evaporarse y dejar vía libre a esos olores. Abrir el grifo periódicamente suele ser suficiente, aunque si el problema persiste conviene revisar la ventilación de la bajante.

El fenómeno de la presencia: cuando el problema puede ser peligroso

Sin embargo, hay un supuesto fenómeno paranormal que requiere especial atención: la sensación de que alguien está en casa, acompañada de dolores de cabeza, mareos o un cansancio inexplicable. Desde DmasC Arquitectos recuerdan un caso publicado en 1921 en la revista médica American Journal of Ophthalmology , en el que una familia estadounidense experimentaba ruidos, visiones y la sensación de estar siendo observada después de mudarse a una vivienda. La explicación estaba en una caldera averiada que liberaba monóxido de carbono.

El monóxido de carbono es un gas incoloro e inodoro y puede provocar intoxicaciones graves, por lo que no debe confundirse con un simple problema de confort doméstico. Los expertos recomiendan revisar la calefacción, las estufas y los calentadores antes de utilizarlos, comprobar que la vivienda dispone de una ventilación adecuada e instalar detectores de monóxido de carbono si hay aparatos de combustión. Si varias personas de la misma casa presentan simultáneamente dolor de cabeza, mareos o náuseas que mejoran al salir al exterior, es fundamental abandonar la vivienda, ventilar si puede hacerse sin ponerse en riesgo y llamar al 112.

Antes de pensar que hay algo sobrenatural en casa, conviene revisar las tuberías, las ventanas, el aislamiento y la caldera. En la mayoría de los casos, la explicación está en la propia construcción.

Los problemas de una casa que parecen fenómenos paranormales. GLOBE COMUNICACIÓN
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