En el siglo IV a. C., enterraron a una mujer celta con un cordero y un brazalete de lodo fosilizado; hoy, unas obras en Baviera han descubierto su tumba
Los arqueólogos hallaron en Senden joyas de bronce y una ofrenda animal poco habitual

Nadie esperaba encontrar una necrópolis bajo los terrenos reservados para un polígono industrial en Senden , una localidad del distrito de Neu-Ulm , en la región bávara de Suabia . Sin embargo, en 2024, los trabajos previos a las obras destaparon allí la tumba de una mujer celta de hace más de 2.000 años.
La intervención empezó como una búsqueda de munición de la Segunda Guerra Mundial . La Oficina Estatal de Baviera para la Conservación de Monumentos (BLfD) presentará parte de los hallazgos este viernes, 30 de octubre.
Una ofrenda que plantea preguntas
Lo más llamativo de la sepultura es lo que acompañaba a la difunta: los restos de un cordero o de un cabrito, una ofrenda de comida poco habitual. Según el BLfD, este detalle abre interrogantes sobre las creencias religiosas y los rituales funerarios de los celtas, aunque por ahora no hay ninguna explicación.
El ajuar incluye además gruesos anillos de bronce para los tobillos y un brazalete de sapropelita, un lodo orgánico que, a lo largo de millones de años, se endureció hasta convertirse en una roca oscura parecida al azabache. Los celtas la tallaban y pulían para fabricar brazaletes, una pieza típica de la Edad del Hierro . Analizar su procedencia podría revelar las rutas comerciales de la época.
En la tumba aparecieron también dos anillos con nudos , una joya característica de la cultura de La Tène entre el 380 y el 250 a. C . Como aún no hay una fecha oficial, la datación se basa en el estilo de estas piezas.
Siglos de ocupación junto al Danubio
Para Stefanie Berg, responsable de arqueología del BLfD, el enterramiento es un hallazgo excepcional que forma parte de una historia más amplia: en la zona hay huellas de poblamiento desde la época celta hasta la romana.
Según el boletín municipal, algunos esqueletos apuntan a personas que vivieron hasta los 80 años , y en varias tumbas, incluso de niños y campesinos, aparecieron armas y joyas.
Las piezas pertenecen al Estado Libre de Baviera . La alcaldesa de Senden quiere que la localidad pueda recibirlas algún día, aunque aún no hay un museo previsto.







