Los científicos descubren la razón por la que las estatinas pueden causar dolor muscular: “Fuga de calcio”
Pueden alterar una proteína muscular y provocar que dañe a las células

L as estatinas son uno de los tratamientos más utilizados para reducir el colesterol y disminuir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, algunas personas experimentan efectos secundarios como dolor muscular, debilidad o fatiga, y en casos poco frecuentes pueden sufrir lesiones musculares graves. Ahora, un equipo de investigadores de la Universidad de Columbia Británica, en Canadá, junto con científicos de la Universidad de Wisconsin-Madison, ha identificado un mecanismo molecular que ayuda a explicar por qué se producen estas complicaciones.
El estudio , publicado en la revista científica Nature Communications, revela que las estatinas pueden interactuar con una proteína esencial para el funcionamiento de los músculos y mantener abierto un canal que regula el movimiento del calcio. Este fenómeno provoca una fuga continua de este mineral dentro de las células musculares y podría contribuir al daño de los tejidos . El descubrimiento abre la puerta al desarrollo de medicamentos que mantengan sus beneficios cardiovasculares y reduzcan las molestias asociadas.
Tres moléculas que mantienen abierto el canal del calcio
Para llegar a esta conclusión, los científicos utilizaron la microscopía electrónica, una técnica de imagen que permite observar estructuras biológicas con una resolución extraordinaria. El análisis se centró en el receptor de rianodina RyR1 , una proteína que controla la liberación de calcio en las células musculares y que resulta fundamental para que los músculos puedan contraerse correctamente.
Los investigadores observaron que las moléculas de las estatinas pueden unirse a esta proteína y alterar su funcionamiento. En concreto, el estudio identificó una interacción en la que participan tres moléculas: la primera se une al canal cuando está cerrado y favorece su apertura, mientras que otras dos contribuyen a mantenerlo abierto. Como consecuencia, el calcio continúa escapando sin el control habitual.
“Pudimos ver, casi átomo por átomo, cómo las estatinas se enganchan a este canal y se da una fuga de calcio” , explicó Steven Molinarolo, autor principal de la investigación. El científico señaló que esta fuga de calcio ayuda a entender por qué algunos pacientes sufren dolor muscular y, en situaciones extremas, complicaciones potencialmente mortales. El trabajo se centró principalmente en la atorvastatina , uno de los fármacos más recetados para reducir el colesterol, aunque los investigadores consideran que el mecanismo podría afectar también a otras estatinas. Según los datos recogidos en el estudio, más de 200 millones de personas utilizan estos medicamentos en todo el mundo





