Benja Noval, en el nombre del padre: “Esto es solo el principio"
El padre del doble campeón del mundo habla con MARCA sobre el salto al profesionalismo, la presión, Ineos y la necesidad de mantener los pies en el suelo

Benja Noval conoce el ciclismo desde dentro, pero ahora le toca vivirlo desde un lugar distinto. Ya no sólo desde el coche, la academia o la experiencia del excorredor, sino como padre de uno de los talentos que más expectación despiertan. Entre el orgullo y la prudencia, su discurso se sostiene sobre una idea: que todo vaya a su tiempo.
Pregunta. ¿Cómo se vive en la familia todo este boom con Benja jr?
Respuesta. La verdad es que estamos un poco, no abrumados, pero sí ante algo grande y complicado también por Benja, por su edad. Al final es doble campeón del mundo, que ya ganar uno es complicado, y tuvo la suerte de ganar los dos. Estamos intentando transmitirle la calma necesaria para afrontar todo este boom, tanto lo bueno como lo malo, que siempre acompaña cuando eres protagonista o noticia, como es ahora él por suerte. Con tranquilidad y siendo conscientes de que esto es el principio. Tampoco hay que tirar las campanas al vuelo, ni mucho menos.
Las buenas ya hay mucha gente que se las dice. Nosotros tenemos que recordarle que hay que tener los pies en el suelo
P. ¿Cómo se vive esa vida de padre, casi entrenador, jefe de prensa...?
R. Más como padre. Es verdad que estoy muy cercano a él en el tema deportivo porque corre en nuestra academia y se ha criado en ella desde pequeño. En las carreras estoy en el coche y lo vives de manera diferente a un padre que está más a pie de cuneta, aunque en muchas carreras últimamente he estado más como padre. Pero lo real es eso, ser padre: pensar siempre en él, en que vaya todo bien, que no tenga percances, que entrenando todo vaya correctamente, que tenga salud y una progresión buena y acorde. Que pueda cumplir las expectativas que se están creando con él, aunque yo le digo que hay que ser conscientes de que es muy complicado. Una cosa es lo que se diga desde fuera y otra cómo sea su evolución. Intento transmitirle calma y, sobre todo como padre, decirle tanto las cosas buenas como las malas. Las buenas ya hay mucha gente alrededor que se las dice. Nosotros tenemos que poner ese punto de centrarle y recordarle que hay que tener los pies en el suelo.
Benja es muy ganador. Tiene mentalidad ganadora y no se arruga a la hora de competir
P. De un gregario como fue en su día… ¿esperaba que le saliera un gallo?
R. No lo esperaba. La verdad es que Benja es muy ganador. Hablas con él y tiene mentalidad ganadora. Es un chaval que creo que no se arruga a la hora de competir y eso le hace muy valiente. No es conformista. Incluso sintiéndose fuerte podría decir: “Me la juego al final”, pero no. Arriesga mucho atacando de lejos, como hizo en el Mundial y en muchas carreras. Tiene ese punto de agresividad y, sobre todo, esa vena competitiva. Yo no es que no la tuviese, pero era diferente. También es verdad que cuando pase a profesionales, y esperemos que pueda seguir siendo ganador, si no tendrá que buscar su sitio. A mí me tocó trabajar para muy buenos líderes y encantado.
Arriesga mucho atacando de lejos. Tiene ese punto de agresividad y esa vena competitiva
P. Su hijo dice que le preocupa cómo responderá en montaña en etapas de cinco horas ¿Qué es lo que más le preocupa en su caso?
R. Te preocupa la adaptación a la categoría, entre comillas, porque está dando saltos a una edad muy temprana. Creemos y consideramos que está bien preparado, siempre haciendo todo acorde a la edad que va a tener, con un calendario muy adaptado y también con los entrenamientos. Todavía tiene que ir llegando a ese tiempo de más horas, conseguir movilizar todo durante más tiempo y progresar de manera acorde. Eso puede preocuparte, pero no me da miedo como tal. Lo veo muy seguro, muy maduro y muy tranquilo. No es nervioso y aguanta bien la presión, entre comillas. Lo que más me preocupa es que tenga buena salud, que vaya todo bien y que no tenga percances con las caídas. Sabemos que las habrá porque yo he sido ciclista y, por desgracia, las caídas van impresas en este deporte. Pero que las que tenga sean relativamente leves, que no haya una de esas que te dejan algún tipo de secuela. Eso sí es lo que más miedo me puede dar.
Las caídas van impresas en este deporte. Eso es lo que más miedo me puede dar
P. Está al frente de una Samuel Sánchez MMR Academy en la que siempre se habla de tranquilidad, de dar pasos y esperar. Pero su hijo, con 17 años, ya estaba fichado por Ineos.
R. El ciclismo, y creo que el deporte en general, está cambiando. Los talentos son cada vez más precoces. También es verdad que estos chicos hoy tienen mejores herramientas para todo, tanto en material como en entrenamientos. Prácticamente desde cadetes tienen un preparador que les está mirando. Si ese preparador trabaja acorde a lo que necesita el chaval, tiene que estar bien entrenado por narices. Y también están los nutricionistas y demás. Pero el caso de Benja siempre lo pongo como algo especial. A mí me ha tocado vivirlo como padre, pero quizá no es lo natural en un deporte como el ciclismo. Ese paso tan precoz no debería ser lo normal. Pienso que él puede hacerlo, pero lo normal sería una madurez más lenta. Hoy se está corriendo demasiado. Puede haber corredores preparados para el salto, pero muchos que están en equipos de desarrollo todavía no están listos para dar uno tan grande.
Que no se instaure entre los chavales la idea de que la excepción tiene que ser la norma
P. ¿Sigue defendiendo entonces la importancia del campo amateur?
R. Sí. Creo que al campo amateur hay que darle una vuelta, no sé cómo, pero es necesario. No podemos pretender que todos sean profesionales con 18 años. No podemos instaurar la idea de que si no llegas muy joven ya no vas a llegar, porque se nos va a quedar mucho talento en la cuneta. No puede instalarse entre los juveniles eso de: “Si el año que viene no estoy en un equipo de desarrollo, tengo que dejar la bici”. Es un poco lo que está pasando. Hay chavales cuya evolución es más lenta y a lo mejor necesitan un par de años más. Hemos tenido casos como Mario Aparicio, Pelayo o Samu Fernández, en los que se ha valorado el momento del salto. Samu necesitaba esa madurez, la ha tenido en Caja Rural y es profesional. Romeo rompió un poco antes, quizá porque mentalmente era una roca y se le veía más preparado. Iván tuvo otro proceso. Cada caso lleva su camino. Lo normal debería ser una madurez tranquila, entre comillas. No como en mi época, cuando a lo mejor pasabas con 24 o 25 años, porque el ciclismo actual eso ya no lo permite. Pero sí 19, 20 o 21. Que no se instaure entre los chavales la idea de que la excepción tiene que ser la norma. Yo tengo a Benja y no lo pongo como ejemplo. No es un ejemplo en ese sentido. Es un talento, un chaval que ha salido muy bueno y que, por su evolución y por cómo es, todo indica que está preparado para ello.
Yo tengo a Benja y no lo pongo como ejemplo. Es un talento que ha salido muy bueno
P. ¿Podrá seguir viviendo aquí, en Asturias, en casa con sus padres o acabará en Andorra o un lugar similar?
R. No lo sabemos todavía. Dependerá un poco de cómo evolucionen las cosas. Tiene una edad para seguir en casa con nosotros y, si en un futuro se valora ir a algún sitio, intentaremos acompañarle también en ese proceso. De momento no está decidido. Pensamos más en que esté tranquilo, que esté en casa, que disfrute con los amigos, que pase ahora este periodo de descanso, que se vaya adaptando poco a poco al equipo y mejorando su inglés. Que todo evolucione de manera natural. Después ya se valorará si tiene que irse o no, pero todavía no está dentro de nuestros pensamientos.
Cuando se habla del chico del millón de euros de Ineos, nosotros tenemos los pies en el suelo
P. ¿Cómo es el día a día de Benja en Asturias?
R. Normal. Somos una familia normal. También está su hermana, que tiene este mismo vicio. Benja es muy metódico con muchas cosas. Se levanta, le gusta tener su tiempo para desayunar y dejar margen antes de entrenar. Mira mucho la alimentación. No tiene nutricionista, pero es bastante autodidacta con la nutrición. Le gusta leer, saber qué come y cómo lo come. Entrena, descansa bien en casa y lleva esa rutina. Como hobby le gusta mucho salir con los perros y también estar con sus amigos. Intenta llevar una vida normal de un deportista que va camino de ser profesional. Vivimos en un pueblo pequeño, Puente de Arco, a unos kilómetros de Laviana. No es precisamente un centro neurálgico. Somos 30 o 40 vecinos, casas individuales… una vida muy tranquila.
P. Ha vivido la evolución del ciclismo desde dentro. ¿Cómo ve este deporte de millones, vatios y estructuras enormes?
R. Ha cambiado mucho. Todos los equipos ahora son empresas. Te vas a un Tour con un equipo grande y puede haber 50 personas, algo que antes era impensable. El ciclismo se ha globalizado mucho y todo es más empresarial. Creo que se ha perdido un poco ese punto familiar que tenían los equipos antes. A mí me tocó vivir esa transición. En mis primeros años todavía existía una relación más familiar entre auxiliares y corredores. Ahora ese contacto se está perdiendo un poco. Todo funciona de una forma más empresarial. Los equipos manejan muchos millones, en el Tour hay mucha inversión detrás y muchas empresas poniendo mucho dinero. El equipo tiene que ser rentable tanto a nivel de marketing como de resultados. Creo que eso acaba trasladando más tensión desde la punta de la pirámide hasta abajo.
Lo que le motiva es ver los comentarios malos. Dice que le hacen crecerse
P. Cuando se habla de “el chico del millón de euros de Ineos”, ¿qué piensa la familia?
R. Tranquilidad. Sobre todo, tranquilidad. Sabes que se escribe mucho y se dicen muchas cosas, pero nosotros tenemos los pies en el suelo. Ojalá tenga una carrera deportiva extensa y larga, que pueda llegar a vivir de este deporte y tener una carrera fructífera. Poder decir que vive del deporte que ha sido su afición desde pequeño ya sería muchísimo. Yo vengo del mundo del ciclismo y estamos muy tranquilos con todo lo que se escribe o se dice.
P. ¿Qué le dice cuando salen todas esas cosas sobre él?
R. Tengo que decirle poco. Él ve mucho Twitter y las redes sociales, como todos los chavales de hoy. A veces le pregunto: “¿Qué ves por ahí?”. Y me dice: “De todo, papá. Comentarios criminales, comentarios buenos…”. Pero me ha dicho algo que me llama la atención: que lo que le motiva es ver los malos. Que un chaval diga eso con 16 años… Me dice: “No es que me venga abajo, todo lo contrario. Me hace crecerme”. El que le critica por algo, el que dice una cosa de mí, de su padre o de lo que sea… son cosas que están presentes y con las que hay que convivir. Él dice que le motivan. Yo no veo que le afecten de una manera fuerte o psicológica.
P. 'El País' relacionó a Benjamín con un expediente de la CELAD. ¿Qué hay de cierto?
R. Lo que se ha publicado sobre Benjamín no es correcto. Tenía 15 años, se limitó a hacer una prueba de esfuerzo en el marco de un estudio académico y no sabía quién era esa persona, que estaba realizando una tesis doctoral y de ahí la prueba, ni cuál era su situación. La CELAD abrió un expediente, pero nunca le propuso ninguna sanción, ni tampoco le suspendió la licencia; y lo archivó porque concluyó que no había tenido ninguna culpa. Benjamín no tuvo que declarar ni reconocer nada, y tampoco pidió perdón como se ha sugerido. Ese asunto está cerrado y ahora solo piensa en correr.
Creo que se le pueden dar bien algunas clásicas tipo Ardenas
P. Ha estado con superestrellas como Armstrong o Contador. ¿Qué mentalidad tenían?
R. Para ser líder y estar ahí arriba tienes que tener una mentalidad fuerte, precisamente por todo lo que te rodea. Cuando eres líder de un equipo o una figura mundial de cualquier deporte, no es sólo entrenar y dar pedales. Yo conviví mucho con Alberto y vi muchas cosas externas que al final tienes que gestionar. Puedes intentar abstraerte, pero te pueden influir. Los grandes deportistas son portentos genéticamente, pero mentalmente también tienes que ser muy fuerte. Se ha visto en grandes campeones que, cuando la cabeza no ha sido su punto fuerte, han aflojado mucho. Alberto tenía una cabeza de hierro. Con todo lo que pasó, desde la enfermedad y otras situaciones, y también deportivamente… podía tener un día malo en carrera, pero llegaba al hotel, desconectaba y ya estaba pensando: “Mañana, ¿dónde arranco y cómo le doy la vuelta a esto?”. La cabeza, en esos momentos, es casi mucho más importante que las piernas.
P. ¿Se plantean incorporar un psicólogo deportivo o un nutricionista?
R. Este último tiempo ha estado entrenando con Ineos y ellos han gestionado su trabajo del día a día. Nutricionista no hemos tenido por decisión nuestra, pero creo que ahora es uno de los pasos que hay que dar. Tendrá una pauta un poco más concreta con la comida porque va a tener mucha más exigencia. También estará el preparador que Ineos considere dentro de su estructura y habrá cosas que mejorar: trabajar más el core, implementar aspectos que le permitan seguir creciendo… Imagino que los entrenamientos irán también hacia una mayor resistencia, siempre teniendo en cuenta que todavía está en periodo de formación.
P. ¿Y el calendario? ¿Le han adelantado algo?
R. No ha soltado prenda. No sabemos todavía. Ahora tiene una concentración en Copenhague e imagino que vendrá con algo más claro, como suelen hacer los equipos en estas concentraciones previas. Me imagino un calendario acorde a su edad, con carreras que pueda ir haciendo sin demasiada presión, aunque él se la va a poner al cien por cien.
P. ¿Qué tipo de carreras imagina para su primera temporada?
R. Podría hacer carreras como Valencia, alguna fuera en Francia, alguna clásica y tocar algo del WorldTour. Quizá alguna prueba puntual, pero con un calendario más alejado de las grandes vueltas y acorde a su momento. Eso lo tienen que decidir ellos. Pienso un poco en el estilo de calendario que hicieron con Carlos Rodríguez. Carlos ahora está pasando un bache, pero va a volver al cien por cien porque es muy joven. La manera en que lo llevaron al principio estuvo muy bien. Luego hay muchos más factores. No basta sólo con tener un buen calendario o que el equipo te lleve bien.
P. ¿Cuál será su papel a partir de ahora? ¿Seguirá centrado en la academia?
R. En la academia estaré todo lo que pueda. Este año he podido estar menos, pero pienso que ahora Benja me necesita mucho más. Sigo ahí para echar una mano cuando haga falta y estamos en el día a día con Samu, Mauro y Johnny, que somos los que estamos un poco al frente. Si hay que hacer alguna carrera, se hará. Pero mientras Benja tenga esta edad, todavía joven, creo que necesita el apoyo de su familia y estar en casa. Estaremos un poco más pendientes de él.
P. Hablaba antes de la desaparición de equipos. ¿Qué está ocurriendo con la base y el campo amateur?
R. Es complicado. Está pasando factura todo. Ves equipos que desaparecen después de muchísimos años y creo que tiene relación con muchas cosas. También hay muchos equipos de desarrollo y eso hace que entre menos gente al campo amateur. Y, como hablábamos antes, muchos chavales lo dejan prematuramente. Antes se pasaban dos o tres años como amateur; ahora hay corredores de un nivel medio o medio-alto que pueden pensar: “Para irme ahí a correr, lo dejo”. Además, los alojamientos han subido muchísimo, el carburante ha subido el copón bendito y hay que viajar mucho. Está la ropa, el mantenimiento, tener gente… Al final el presupuesto se dispara. Y antes había mucha gente que colaboraba de manera altruista. Cada vez cuesta más encontrar a ese paisano de toda la vida que estaba con la academia o con el equipo amateur y dedicaba muchísimo tiempo. No sólo cuesta encontrar relevo entre los ciclistas; también en los coches y alrededor de los equipos.
P. Para ir acabando, ¿qué le pide a la vida? ¿Qué espera de toda esta aventura?
R. Nada. Que nos trate como hasta ahora. No podemos pedir mucho más. Que tengamos salud, que es lo más importante, que crezcan bien este deporte y puedan vivir de lo que le gusta. Una buena evolución. No le pido más.
P. ¿Le ve más Contador o más Valverde?
R. Yo lo veo un híbrido entre Alejandro y Contador. Creo que se le pueden dar bien algunas clásicas tipo Ardenas. No sé si será corredor de grandes vueltas, porque aventurarse ahora sería demasiado, pero si sigue teniendo buena resistencia habrá que ver cómo responde en carreras de más días. Cuando corre una vuelta parece que recupera mejor y que cada día está mejor. Yo, cuando pasé a profesionales, pensaba que era corredor de vueltas y luego fui más de clásicas. Esto va muy rápido, pero creo que Benja puede estar un poco ahí, entre ambos perfiles.
P. La última: ¿Y su hermana Lua? ¿Cómo va su evolución?
R. Mucho más tranquila. Lleva un año montando en bici, pero tiene mucha afición. Entrena, es muy metódica, le gusta hacer todo bien y se cuida. Vamos a ver cómo evoluciona. Poco a poco está terminando las carreras y cada vez las acaba mejor. Estos dos años de juvenil veremos. Ha hecho sólo un año de cadete y al final empiezas de cero, con pelotones de muchos niños. Se cayó bastante al principio, pero después fue cogiendo el punto de la categoría y asomó la cabeza en alguna carrera. Veremos cómo evoluciona en su primer año júnior y en el segundo. Dios dirá, pero con calma también.







