Ir al contenido
jomperrAgregador de noticias
← Ciclismo

Benja Noval: "La presión y las críticas me dan aún más motivación"

El asturiano habla con MARCA al pie del Angliru sobre sus dos oros mundiales y el europeo, Ineos, su padre, Pogacar y el salto al profesionalismo.

Nacho Labarga2535 palabras

El Angliru impone incluso quieto, con la carretera doblándose hacia arriba y el silencio de las rampas esperando su turno. Benja Noval lo mira sin prisa, como quien sabe que aún no toca subirlo. Viene de ganar, de cumplir 18 años y de escuchar cómo el ciclismo empieza a pronunciar su nombre de otra manera.

Pregunta. A pie del Angliru, ¿qué recuerda del niño que empezaba a montar en bici?

Respuesta. Al principio andaba en bici sin más, con los amigos, por hacer algo por la tarde y también porque mi padre fue ciclista. Pero nada, sin pensar en correr o en ser ciclista. El Angliru lo conozco de no hace mucho. Había visto algún vídeo de alguna carrera, pero de pequeño no pensaba en él.

P. Acaba de cumplir 18 años: ¿cuál ha sido su deseo?

R. Por supuesto que hace ilusión, pero yo creo que mi vida va a cambiar poco. La vida que llevo es la que me gusta. Seguiré teniendo la misma vida, los mismos amigos... Yo creo que nada cambia.

P. Después de estas semanas, ¿qué ha cambiado más: su vida o la manera en que le miran los demás?

R. Yo creo que, en general, todo. Pero soy bastante tranquilo, lo llevo bastante bien y la verdad es que no me influye en mi vida.

P. ¿Qué fue lo primero que hizo al llegar a casa después de ganar los dos oros mundiales?

R. Montar en bici lo primero. Después hice un poco de rodillo y fui a cenar con los abuelos.

P. Ganó luego el Europeo, llegó tocado después del virus que afectó a la selección.

R. Después de ganar el Mundial me relajé bastante. Fui bastante relajado y, aparte, después me puse malo. Esa semana estuve tomando bastantes medicamentos y me costaba un poco ir en bici. Dentro de lo que cabe fue bien, gané la crono, pero creo que fue uno de los días que más sufrí este año por la sensación tan rara que tenía encima de la bicicleta. Dentro de lo que cabe, bien, pero disfruté mucho más el Mundial.

P. De Montreal, ¿con qué momento que no se viese en tv se queda?

R. Todos los días previos a la crono allí, con Romeo. Esos momentos no se olvidan. Y también con toda la selección júnior el día previo a la carrera.

P. ¿En qué momento dijo: "Esta es la mía, no se me escapa como en Ruanda"?

R. En ningún momento. Ya el mes de antes pensaba en preparar bien el Mundial e intentar hacerlo lo mejor posible. Sabía que podía ganar, así que entrené lo mejor posible para intentar conseguir mi mejor versión para ese día.

P. ¿Qué habló con su padre en aquel abrazo viral?

R. De la carrera en sí y de lo que había conseguido. Yo creo que en ese momento ninguno lo había asimilado todavía.

P. El Europeo lo ganó por tres centésimas el día de su 18 cumpleaños tras una carrera durísima que no olvidará.

R. Sí, no tenía las mejores sensaciones, pero no puedes cambiar nada. Sales a hacerlo lo mejor posible. Para nada me salieron los números que tenían que salir, así que sufrí mucho, sobre todo en la parte final. Contento, y más porque era también el día de mi cumpleaños.

P. ¿Qué carrera de este año le ha enseñado más, aunque no la ganara?

R. En cada carrera siempre aprendes algo nuevo, te das cuenta de cosas distintas. Pero no sé, tampoco hubo una en especial que me haya marcado más.

P. ¿Cuándo empezó a pensar que se iba a dedicar a esto, que le iba a ir bien? ¿En qué momento hizo clic?

R. En segundo de amateur sí que, al final de temporada, me contactó algún equipo, pero ahí todavía no pensaba en ello. Después del año pasado, tras la temporada de primero, las cosas ya cambiaron bastante. Vi que podía ser profesional y, cuando firmé con Ineos a mitad de verano, todo cambió. Más que cambiar, ves que ya tienes algo conseguido y solo tienes que disfrutar de la categoría y del día a día con los compañeros.

P. ¿Qué consejo que le daba su padre antes le costaba más entender y ahora ve que tenía sentido?

R. Más que consejos, eran cosas sobre cómo correr o tácticas de carrera que al principio a lo mejor no entiendes. También no ser tan ambicioso. Saber colaborar bien con los compañeros creo que te da un punto a favor, tanto dentro de la bici como fuera.

P. ¿Cree que todavía corre como un niño en ese sentido, como un júnior, con carreras más alocadas, y que la élite es más estratégica?

R. Más que correr yo así, creo que la categoría te hace correr así por obligación, porque si no vas a lo loco no consigues nada. Al final es imposible tener un control. Más que yo tener que correr así, es la propia carrera y el pelotón los que te obligan a ir muy a lo loco y estar siempre atento.

P. ¿Qué le ha enseñado Samuel Sánchez que no se puede aprender mirando los vatios?

R. Él y mi padre, sobre todo desde que empezó la Academia. Tanto tácticas del día a día como de carrera. Yo fui en el coche en distintas etapas cuando era pequeño y todas esas cosas que decían al resto las vas pillando y las vas anotando en tu cabeza. Forman parte de tu vida.

P. ¿Qué parte de su vida adolescente le cuesta más encajar con los entrenamientos, las carreras y el día a día?

R. Al principio, estos años, los estudios. Creo que es bastante complicado compaginarlo si quieres hacerlo todo a un nivel alto. Siempre digo que hacer bien, bien, solo puedes hacer una cosa. Los estudios y lo demás no me influyen a la hora de sacrificar cualquier otra cosa.

P. ¿Sus amigos le tratan como siempre ahora que lleva el arcoíris? ¿Cómo le bajan los humos?

R. Sí. Yo para eso no soy nada creído. Es más, no me gusta hablar de ello ni tenerlo presente. Ellos también lo saben y ni hablamos de ello. Me dicen que es una locura y todo, pero yo al final paso del tema y nos evadimos del ciclismo.

P. Cuando escucha que es el futuro del ciclismo español, ¿qué piensa? ¿Le motiva, le gusta o le da igual?

R. Me da igual. No lo pienso. Pienso en mí, en el día a día y ahora, sobre todo, en descansar. Cuando empiece a entrenar, en ver mejores números cada día e ir mejorando poco a poco.

P. ¿Cómo lleva lo de "el chico del millón de euros de Ineos"?

R. Muy bien. A mí no me influye para nada lo que piensen los demás, me da totalmente igual. Sé lo que tengo que hacer y tengo tranquilidad absoluta.

P. ¿Cómo se gestó el fichaje?

R. Muy tranquilo. Para nada me comí la cabeza ni pensé en si iba a ser ese equipo u otro. Cuando me dijeron que Ineos quería apostar, mis mánagers lo resolvieron. Estoy súper orgulloso de ellos. Me llevan súper bien y no me tengo que preocupar de nada más que de dar pedales y disfrutar de la bici.

P. Y el hecho de que Movistar le quisiera, siendo español, ¿no le hizo dudar?

R. No, para nada. Al final, Movistar por supuesto que llama la atención porque es un equipo español, pero creo que también hay que romper un poco los esquemas, ir fuera y conocer cosas nuevas.

P. ¿No le da miedo lo que acompaña a la élite? Presión, sueldo, prensa, familia... Cambia de pantalla.

R. Lo que más miedo me da es la categoría y cómo me voy a encontrar en las subidas después de cinco horas encima de la bicicleta. Es lo que más miedo me da. El resto me da igual. Sí que el idioma puede influir un poco a la hora de entender las cosas, pero creo que en carrera me voy a desenvolver bastante bien. Por eso tengo tranquilidad y ganas. La presión y las críticas me da motivación.

P. ¿Cómo maneja el inglés?

R. Bien. Hombre, no puedo fardar de hablar mucho inglés, pero creo que lo manejo bastante bien. Y si tengo alguna duda, lo pregunto y ya está. En estos cuatro años seguro que aprenderé algo de inglés.

P. ¿Qué comparación con otro corredor le hace más ilusión? ¿Cuál le empieza a cansar un poco? ¿Qué es lo que más le motiva: nuevo Contador, nuevo Pogacar?

R. Me motiva que me comparen con todos y, sobre todo ahora, que todos con los que me comparan son muy buenos. Siempre motiva. Cuando ves algo así, al final también te da confianza para seguir adelante.

P. ¿Cómo va a ser su primer año? ¿Cómo se lo imagina arriba, en profesionales?

R. Si te digo la verdad, no lo pienso. Pero sí que quiero ayudar al equipo en todo lo posible y tener una figura destacable, ya no ganando, sino ayudando a los compañeros o tirando del grupo.

P. ¿Cómo sería su calendario ideal?

R. Tengo tranquilidad. Haré lo que me manden, ellos sabrán cuál es lo mejor para mí. Intentaré hacerlo lo mejor posible, ayudar en las carreras a las que me manden y, por supuesto, si tengo la posibilidad de disputar una carrera o estar delante, lo intentaré hacer lo mejor posible.

P. Está acostumbrado a ganar siempre. ¿Cómo cree que va a llevar que le toque trabajar para otros o hacer una buena carrera sin disputarla?

R. Bien. Incluso sufrir más que los demás en algún momento es complicado, pero cuando eres inferior, al final te sale solo. Hasta ahora nunca tuve esa sensación, pero para el año que viene y el resto de años creo que la voy a tener varias veces.

P. ¿Qué clase de corredor quiere ser? ¿Qué le falta todavía por descubrir?

R. Como digo otras veces, creo que la carretera me pondrá en mi lugar. No sé qué corredor soy hoy. Sé que me defiendo bien para arriba, en el llano no se me da mal y creo que lo que peor se me da es el sprint o las carreras muy, muy llanas. El año que viene y el resto de años veré cómo me desenvuelvo y cuál es mi sitio.

P. ¿Se imagina disputando una Vuelta a España aquí, con posibilidad de ganar en el Angliru?

R. Siempre me dicen que suba al Angliru y dije que, hasta que no me lo manden, no tenía pensado subirlo. Y creo que así va a ser. Ojalá, por supuesto, tener que venir a reconocerlo para disputar algún día aquí, ya sea una grande o una etapa.

P. Por su 18 cumpleaños, ¿qué deseo le ha pedido a la vida?

R. Creo que no pedí ninguno, más que nada porque no tuve prácticamente tiempo ni para pensarlo. Entre que llegué del Mundial, la prensa, algunas fotos... Al final tienes que estar en muchos sitios todos los días. No tuve mucho tiempo para pensar un deseo. Pero ahora, con tranquilidad, en este tiempo que tendré de relajación, sí que pensaré también en el año que viene y en qué objetivos personales me quiero poner.

P. El otro día decía en Escapa que no usa mucho las redes, pero que cuando entra y ve críticas, haters, un poco le alimenta. ¿Cómo es eso?

R. Más que alimentarme, como dije antes, no me influye para nada. Creo que que te comparen o te critiquen es algo con lo que los deportistas deben convivir. De momento lo llevo bastante bien. Espero no cambiar y que siga así.

P. ¿Quiénes son sus referentes?

R. Siempre digo que hay que fijarse en todos los corredores, sacar de cada uno la mejor versión y ponerlas todas juntas. Yo intento hacer eso y, por supuesto, en corredores como Pogacar, Vingegaard o gente que destaca mucho, al final siempre te acabas fijando más que en el resto.

P. Hay quien dice que es más Remco que Pogacar. ¿De todos los gallos, salvando las distancias, a quién cree que se puede parecer más?

R. No lo sé. Parecerme como tal, a ninguno. Intento ser un corredor distinto a los demás. Sí que, al ganar ahora los dos Mundiales, me comparan más con Remco. Después, si algún día ataco desde lejos, pues me comparan más con Pogacar. Pero los dos son muy buenos y corren muy parecido porque, al final, cuando eres bueno intentas hacerlo todo bien.

P. Seixas dijo que quería ganar a Pogacar en carrera, que no quería esperar a que se retirara. ¿Se ve así también? ¿Lo ve posible?

R. Ojalá. Por supuesto que motiva correr con Seixas o con gente que destaca ahora. Por supuesto que me gustaría ganar a Pogacar, pero eso será bastante complicado. Cuando él decaiga, a lo mejor sí, pero ahora yo lo veo bastante imposible.

P. ¿Ha demostrado Seixas que no hace falta esperar para poder ganar a los grandes?

R. Sí. Yo creo que Remco ya lo había hecho, pero lo veíamos como un caso más excepcional. Ahora, con toda la gente, también españoles, que suben directos, estamos viendo que el salto es posible y que con trabajo y esfuerzo lo puedes conseguir.

P. En Ineos hay atasco también de líderes. Ahí hay que esperar a tener oportunidades.

R. Exactamente. El objetivo para el año que viene es ayudar a los líderes lo mejor posible y, por supuesto, tener una figura destacable. Si no es atacando y disputando etapas, haciendo el mejor trabajo posible para ellos.

P. Contador, al ser también compañero de su padre, será uno de sus referentes. ¿Qué le ha dicho estos días?

R. Cuando gané el Mundial habló conmigo y me dio la enhorabuena. Me dijo que estaba orgulloso de que lo hubiese celebrado así y, además, de poder celebrarlo así y poder compararme con él.

P. ¿Cuándo ganó Contador aquí, en el Anlgiru, dónde le pilló?

P. ¿Cómo formaría su ciclista ideal? La cabeza de uno, la explosividad de otro, la escalada, el espíritu...

R. Ahora mismo Pogacar es el corredor perfecto. Pero si tienes que hacer un sprinter y un escalador, entonces sí tienes que coger a distintos corredores. Pogacar escalada, Remco en crono... En sprint están muchos: Milan, Magnier, Philipsen, todos esos. En el llano, alguien que ruede mucho. En España tenemos a Romeo, que creo que rueda muy bien. Fuera, por supuesto, hay rodadores muy fuertes como puede ser Politt u otros. ¡Sale un corredorazo!

P. Pregunta obligada: ¿es landista?

R. Sí, por supuesto. Más que landista, me gustan los corredores españoles. Cuando Landa ganó este año en LaVuelta creo que todos nos alegramos. Fue una ilusión tanto para el ciclismo español como para él, que después del año pasado, la caída en el Giro y todo, era importante, más que ganar una victoria, verse otra vez competitivo.

P. La última, ¿se imagina dando una vuelta aquí, en el Angliru?

R. La verdad es que no me lo imagino y tampoco lo quiero pensar. Ojalá llegue, por supuesto, pero vamos a dejar que venga solo y no meter prisa.

Polideportivociclismopresióncríticas

Ver fuente original de la noticiaContenido patrocinado

Más de Ciclismo

Secciones