Jesús Calleja: "Cuando empecé a ganar dinero me compré un 911 Turbo pero llegó un momento en que pensé: ¿para qué quiero esto?"
El presentador y aventurero español charla con MARCA sobre su estrecha relación con los coches... desde el mismo momento en el que se sacó el carnet de conducir

En la intensa vida de Jesús Calleja los coches han tenido un papel especial : fueron objeto de deseo en su juventud, su modo de vida durante un tiempo y ahora un disfrute (y una aventura) a través de la competición .
El aventurero y presentador español charla con MARCA sobre su particular relación con el automóvil ... que ahora está más vigente que nunca porque forma parte de una marca española, Santana Motors , en la que supervisará sus actividades en competición (Dakar, Campeonato de España Todoterreno, una futura copa monomarca...) Mientras, ya ejerce de embajador como orgulloso propietario de uno de los prmieros Santana 400 que han llegado a nuestro país.
P. Ahora que eres embajador de Santana y ya conduces uno de sus modelos, ¿cómo es el coche?
R. Ahora tengo la pick-up, el Santana 400 PHEV . Es un híbrido enchufable fascinante, con 429 caballos y más de 1.000 kilómetros de autonomía combinada. La batería se carga rápido y, al tener también motor de combustión, nunca te quedas tirado . Es un coche de más de cinco metros, muy al estilo americano: alto, robusto y con nervio. Meto las bicicletas en la caja y me voy a escalar o a hacer cualquier actividad . Y por dentro es una pasada: por nivel de detalle, no tiene nada que envidiar a una berlina de primer nivel.
P. Tienes pinta de ser de los que aprendieron a conducir con ocho, nueve o diez años, en el campo y con el coche de la familia...
R. Ahí le has dado. Eran otros tiempos. Estabas en el pueblo, dentro de tus dominios y no en una carretera nacional. Los padres, además, tenían mucha ilusión por enseñar a conducir a sus hijos. Así aprendíamos .
Mi primer coche fue un Seat 850 de segunda mano. Le hice unos agujeros al escape con un destornillador y me pensaba que aquello era tremendo
P. ¿Qué recuerdas de tu primer coche?
R. Me lo compré yo mismo: un SEAT 850 de segunda mano . Tenía 18 años y acababa de terminar la mili. Mis padres eran peluqueros, yo sabía cortar el pelo y con el dinero que gané pude comprarlo. Le hice unos agujeros al escape con un destornillador , como una cirugía deportiva, y me creía que aquello era tremendo. En esa época, tener coche con 18 años era una fantasía ; no lo tenía nadie en el barrio.
P. Después de aquel SEAT 850, ¿qué otros coches pasaron por tus manos?
R. Tuve muchísimos coches usados porque no tenía dinero. Tuve un SEAT 1200 Sport Bocanegra , que fue lo más deportivo; un Citroën GS, un SEAT 124 , un 1430 , un Dyane 6 y hasta un Citroën Ami con cambio de tres velocidades y embrague centrífugo. Eran cacharros con los que me buscaba la vida: vendía uno y compraba otro.
P. Además de aficionado, también trabajaste profesionalmente con coches, ¿no?
R. Sí. Tuve en León un taller de frenos, suspensiones y direcciones que se llamaba Autoboxes. Por las mañanas trabajaba en la peluquería con mis hermanos y, por las tardes, me ponía el mono y equilibraba frenos, suspensiones y todo lo demás. Era muy bueno y llegamos a tener una cantidad de trabajo increíble. Después empecé con la importación de vehículos de segunda mano . Iba a Alemania y compraba dos o tres coches de alta gama, muy especiales y por encargo. El cliente me pagaba por adelantado y yo le encontraba exactamente el coche que quería. Así pude probar coches de alta gama siendo muy joven, aunque no fueran míos .
P. De todos los coches que has tenido, ¿cuál es el que más huella te ha dejado?
R. El primero, sin duda. De repente pasas de no tener nada a tener un coche que te lleva y te trae. Aquel SEAT 850 me parecía una fantasía . Yo tenía 18 años y ahora tengo 61; en aquella época era algo que no tenía nadie en el barrio .
Tuve un taller y luego importé coches de alta gama de segunda mano. Así podía probar deportivos... aunque no fuesen míos
P. Si entráramos hoy en tu garaje, ¿qué encontraríamos?
R. Conservo un Hyundai IONIQ 5 N que me fascina. Tiene 650 caballos , un nivel de agarre increíble y, por su precio, me parece que no existe nada igual. Les dije que no quería desprenderme nunca de él. Ha sido el mejor coche que he tenido y es cien por cien eléctrico. También conservo un Hyundai Santa Fe .
P. ¿Cómo encaja el coche eléctrico en tu vida diaria?
R. Mi casa es completamente autosuficiente : no consumo electricidad de la red. Tengo placas solares, baterías y un sistema informático que decide cuándo regar el jardín, poner la lavadora o almacenar electricidad para la noche. También carga el coche . Cuando estoy en casa, toda mi movilidad es cien por cien eléctrica.
P. ¿Ya no tienes ningún deportivo de gasolina?
R. No. Todo tiene sus fases. Cuando empecé a ganar dinero me compré un Porsche 911 Turbo de segunda mano y me pareció una auténtica locura, de lo mejor que he tenido. Pero soy muy práctico y llegó un momento en que pensé: ¿para qué quiero esto?, ¿qué utilidad le voy a dar? Viajo muchísimo y con el eléctrico he descubierto una maravilla: llego a casa, lo enchufo y siempre tengo energía.




