Humedades, caldera rota, ventanas que no cierran: los inquilinos podrán repararlo y restarlo del alquiler
La nueva regulación permite a los arrendatarios asumir determinadas obras si el casero no responde en 15 días o rechaza la reparación sin una justificación válida

Los inquilinos podrán realizar por su cuenta determinadas reparaciones en la vivienda alquilada y descontar posteriormente su coste de las mensualidades . Esta es una de las novedades recogidas en el Real Decreto-ley 29/2026, publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), que modifica la Ley de Arrendamientos Urbanos para reforzar las garantías de quienes viven de alquiler.
La medida se aplica a los desperfectos que afecten a la habitabilidad, la seguridad o la salubridad del inmueble, así como a las obras de conservación que correspondan legalmente al propietario. No obstante, los arrendatarios deberán seguir un procedimiento concreto antes de contratar los trabajos y restar el importe de la renta.
El casero tendrá 15 días para responder
El primer paso consiste en comunicar por escrito al propietario qué reparación necesita la vivienda y adjuntar un presupuesto razonable. Desde que recibe la solicitud, el arrendador dispone de 15 días naturales para aceptar el presupuesto, proponer una alternativa o realizar directamente las obras.
Si no responde dentro de ese plazo o rechaza la petición sin una justificación válida, el inquilino podrá ejecutar las reparaciones necesarias y descontar su coste de los alquileres futuros. Para ello, el importe deberá ser proporcionado a los daños y estar debidamente acreditado mediante facturas y documentación justificativa.
La normativa también establece condiciones específicas para las viviendas de alquiler temporal. En estos casos, el propietario deberá responder en un máximo de cinco días hábiles . Si no lo hace, el arrendatario podrá encargar los trabajos necesarios y reclamar su importe o, previa justificación al casero, descontarlo de la mensualidad siguiente.
En cualquier caso, la medida no autoriza a los inquilinos a reformar la vivienda a su gusto y restar el gasto del alquiler . Se limita a reparaciones necesarias que correspondan al arrendador y exige respetar los plazos y las condiciones previstos en la normativa.







