Pérgamo, la librería más antigua de Madrid, echa el cierre cinco años después de su rescate: “Cualquier tipo de negocio lo tiene complicado”
El próximo 17 de noviembre se espera que sea el último día con el establecimiento abierto

Hace apenas un lustro, Pérgamo veía como la sombra del cierre se cernía sobre su establecimiento. En aquel momento, varios libreros jóvenes salieron al frente para conseguir que la librería siguiera abierta. Sin embargo, la crisis de vivienda no sólo afecta a los inmuebles en los que residen los ciudadanos. Los negocios en alquiler también entran dentro de esta ecuación.
Concretamente, Pérgamo estaba ubicada en el número 24 de la calle General Oráa. El próximo 17 de noviembre está programado como su último día abierto. En ‘Hoy por hoy’, de Cadena Ser, han podido charlar con Pablo Cerezo, uno de los responsables del negocio. Alude al alquiler y a asuntos económicos como las principales razones del cierre.
Pablo Cerezo, responsable de Pérgamo: “Nadie nos dice: '¿aguantáis con la librería a pesar de que están ahogando los negocios?”
Cree que este problema no es sólo de las librerías, sino que cualquier negocio que se abra en Madrid tiene un alto porcentaje de acabar fracasando: “Los locales no paran de vaciarse , porque es muy difícil estar a la altura de la presión inmobiliaria que nos está ahogando absolutamente a todos”.
A pesar de que la opinión popular cree que su principal rival es la tecnología, en los últimos años ese puesto, según Cerezo, se lo merece la presión inmobiliaria: “La gente viene a la librería y nos dice ‘¿aguantáis con la librería a pesar del Kindle?'. No nos afecta para nada. Eso sí, nadie nos dice: '¿aguantáis con la librería a pesar de que están ahogando los negocios?”.
Y es que Cerezo cree que “el rentismo” se ha complicado en el modelo de país por excelencia de España. Por eso apoya la huelga, a la que considera como clave “en el futuro de la cultura”. “Nosotros en la librería, si lo piensas, no paramos de trabajar, en primer lugar , para pagar las casas en las que vivimos y luego, para pagar los locales en los que trabajamos” , sentencia sobre su situación.







