Ignacio de la Calzada, abogado, sobre la posible subida del SMI en 2027: "Las subidas de salario mínimo no afectan a la mayoría de empleados"
El abogado explica por qué las subidas del salario mínimo no repercuten en la mayoría de los trabajadores

El debate sobre el incremento del Salario Mínimo Interprofesional vuelve a situarse en el centro de la actualidad económica tras los últimos anuncios del Ejecutivo liderado por Yolanda Díaz . Pese a que las estimaciones actuales plantean subidas de entre el 4% y el 5% debido a la elevada inflación acumulada y a la presión ejercida por las organizaciones sindicales, el abogado laboralista Ignacio de la Calzada advierte de un aspecto fundamental que suele pasar inadvertido para la mayor parte de los trabajadores: "Las subidas de salario mínimo no afectan a la mayoría de empleados porque cobran por encima".
El experto aclara que la normativa actual únicamente garantiza una cuantía retributiva mínima de obligado cumplimiento para las contrataciones a jornada completa, situada en 17.094 euros brutos anuales repartidos en 12 pagas de 1.424,50 euros.
Sin embargo, aquellos trabajadores cuyos ingresos mensuales superan esa barrera previa no experimentan ninguna mejora directa ni aumento en sus ingresos tras la entrada en vigor de los nuevos decretos fijados por el Gobierno.
La trampa de la compensación
El motivo técnico tras este fenómeno radica en la figura jurídica conocida como compensación y absorción . "El Gobierno lo que quiere es que no exista la compensación y absorción", explica De la Calzada, señalando que este principio legal permite a las empresas encajar las nuevas exigencias salariales mediante una reestructuración interna de los conceptos de la nómina.
De este modo, aunque el salario base se incremente para cumplir la ley , otros complementos o pluses de la retribución se reducen en idéntica proporción, dejando el importe final cobrado por el empleado completamente inalterado.
A todo este escenario se suma además el impacto del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) , cuya cotización progresiva reducirá levemente el sueldo líquido disponible de los trabajadores. Esto evidencia la clara distancia existente entre los anuncios políticos sobre el incremento del SMI y la realidad de lo que finalmente llega al bolsillo de los empleados.






