Luis Jiménez-Arellano, abogado, brinda este consejo a todos los trabajadores despedidos: “Hay que decir que no”
En ese momento, la empresa sólo mira por sus intereses, y no por los del empleado

Cuando una compañía decide despedir a un trabajador, por un motivo cualquiera, si es improcedente, está obligada a pagarle una indemnización. A pesar de que hay una cantidad estipulada, se puede llegar a un acuerdo con el empleado, si hay diferentes criterios. Ahora bien, lo que no se puede hacer nunca, según el abogado Luis Jiménez, es no ir a la conciliación.
Este letrado recuerda que cuando una empresa despide a un trabajador sólo está mirando por su propio interés. Es decir, intentará que el proceso sea lo más barato posible , algo que perjudica al empleado. Si el damnificado quiere conseguir las mejores condiciones durante su marcha, es de vital importancia acudir al acto de conciliación con la empresa.
Luis Jiménez-Arellano explica que hay un motivo fundamental en su cuenta de redes sociales: “Si te despiden y la empresa de buen rollo te dice que mejor no ir a la conciliación y cerrar el acuerdo/pago en un documento privado hay que decir que no” . Para el letrado, en su lugar, hay que acudir al SMAC, el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación.
La cláusula de la ley de IRPF que puede quedar anulada si llegas a un acuerdo privado
Este organismo público de España se encarga de gestionar el acto de conciliación laboral previo y obligatorio antes de acudir a los tribunales de lo social. Aun así, la principal razón es que si se llega a un acuerdo privado, las indemnizaciones que se pacten entre empresa y trabajador no estarán exentas de IRPF.
Sin embargo, si todo sigue su curso natural, el artículo 7 de la propia ley de IRPF deja claro que estarán exentas del mismo “las indemnizaciones por despido o cese del trabajador, sin que pueda considerarse como tal la establecida en virtud de convenio, pacto o contrato”. Si llegamos a un acuerdo privado, esa cláusula quedará anulada.






