Andrew Huberman, neurocientífico: “Si no puedo concentrarme durante diez respiraciones, ¿cómo voy a afrontar el día?”
El divulgador explica cómo gestiona la presión, las preocupaciones y el descanso

Antes de levantarse de la cama, el neurocientífico Andrew Huberman intenta mantener la atención durante diez respiraciones. Hay mañanas en las que ha dormido poco, llega cansado y se distrae antes de terminar; entonces vuelve a centrarse en el aire que entra y sale . “Si no puedo concentrarme durante diez respiraciones, ¿cómo voy a afrontar el día?” , se plantea.
El profesor de Stanford ha contado esta rutina en el canal de YouTube Aerondight , donde habla de cómo soportar la presión, gestionar las preocupaciones y aprender a descansar.
Para Huberman , el esfuerzo sostenido exige también saber reducir la activación. Según su planteamiento, entre dos personas igual de trabajadoras, la que logra dejar de darle vueltas a las cosas antes de acostarse y duerme mejor acabará superando ampliamente a la otra en un plazo de cinco a diez años.
El error , advierte, es pensar que tomarse la vida en serio obliga a estar siempre al máximo . Lo compara con un Fórmula 1: “El coche necesita atención, cariño y descanso”.
Dos columnas contra la preocupación
Huberman recurre a un ejercicio que le enseñó Andy Stumpf , exmiembro de los SEAL estadounidenses. Consiste en dividir un folio en dos columnas: a la izquierda, las inquietudes, como lo que piensan los demás o lo que podría salir mal; a la derecha, aquello sobre lo que sí se puede actuar, como hacer ejercicio, descansar o llamar a un familiar. Recomienda repetirlo una vez al mes y, después, identificar a qué columna pertenece cada pensamiento.
Ese aprendizaje le llevó a una conclusión tardía : a los 50 años descubrió que es posible controlar los propios pensamientos . No se trata de eliminarlos, matizar, sino de llevar la mente a donde necesita ir. “Sabes cómo activarte, pero ¿sabes cómo desconectar?”, pregunta. Y admite que conciliar su ambición con la intensidad de sus emociones no es fácil: a veces siente que intenta correr con los cordones atados.







