La NASA publica imágenes del lugar de la Luna en el que impactó el cohete SpaceX
La agencia espacial confirma la creación de un nuevo cráter

La NASA ha hecho públicas nuevas imágenes de la superficie de la Luna en las que se puede apreciar el cráter formado tras el impacto de un cohete Falcon 9 de SpaceX . Aunque el lanzamiento tuvo lugar en enero de 2025, no fue hasta el pasado 5 de agosto de este año cuando se produjo la colisión y consecuente creación del cráter.
“Gracias a la variedad de ángulos de observación, los científicos pudieron ver el cráter bajo diversas condiciones de iluminación que revelaron características singulares. En las imágenes donde destacaba el borde del cráter, midieron su anchura de 18 metros (60 pies). También determinaron que el cráter tiene menos de tres metros (10 pies) de profundidad basándose en la longitud de su sombra”, explica la NASA en su página web.
Precisión máxima para tomar las imágenes del impacto
Para captar las imágenes del impacto, los ingenieros inclinaron la nave espacial de modo que sus cámaras apuntaran hacia el cráter cada vez que el LRO pasaba a unos 96 kilómetros (60 millas) sobre la Luna, viajando a una velocidad aproximada de 1,6 kilómetros por segundo (una milla por segundo).
“Lograr la orientación correcta era solo la mitad del desafío; la sincronización también tenía que ser precisa. Si la cámara tomaba la imagen con tan solo 10 segundos de antelación o de retraso, el objetivo se desviaría 16 kilómetros (10 millas) de su posición central.”, apuntan desde la NASA.
Para capturar estos detalles, LRO utilizó su Cámara de ángulo estrecho, la cual puede detectar rasgos de tan solo 90 centímetros (tres pies) de ancho.
Los materiales del cráter
Gracias a este estudio, la NASA ha podido comprobar que “las franjas más claras cerca del borde del cráter están hechas de material fresco excavado a mayor profundidad en el subsuelo”.
En las imágenes difundidas se pueden apreciar unas zonas más oscuras que corresponden a polvo y rocas de la propia superficie. Mientras que las áreas más brillantes se componen de un material “más reciente que permanecía enterrado a mayor profundidad y que quedó expuesto tras la colisión”.






